Covid-19 exhibe pobreza y miseria en Oaxaca

Las autoridades ausentes antes y durante pandemia mundial

Hetilberto Juárez

A punto de iniciar el programa federal “La Nueva Normalidad”, estrategia de reapertura de las actividades sociales, educativas y económicas, con arranque en su primera etapa el próximo lunes 18 de mayo, esto como parte de la estrategia nacional contra la pandemia mundial Covid-19 que ha dejado cifras nada alentadoras en muerte y contagio en el país, Oaxaca se prepara para “levantarse” de una serie crisis económica.

El coronavirus o covid-19 mantiene a la entidad en una fase 3, calificada por el gobierno federal como la más crítica en salud, ya que es el momento en que se disparan los contagios y los hospitales colapsan.

En ese sentido, los hospitales públicos provistos con un mínimo de equipo y al verse rebasados en sus capacidades, han cerrado la atención para pacientes con padecimiento del virus, anunciándolo públicamente, por lo tanto las autoridades  han “habilitado” un nuevo espacio en el Hospital “Aurelio Valdivieso”, nosocomio de la Ciudad de Oaxaca, que desde años se encuentra saturado. Estas acciones han exhibido las carencias de la entidad de los “presupuestos millonarios históricos”, que solo quedan en el anuncio a la población.

Mientras tanto, el sector salud de Oaxaca se encuentra colapsado, no solo por el reciente tema del coronavirus, sino por el paso de malos gobiernos que han hecho de la “Paz y el Progreso”, la demanda constante de los oaxaqueños.

Regresaron, algunos políticos.

Otra forma de exhibir la pobreza extrema y miseria social, fue por parte de los políticos que se dieron a la tarea de entregar una calamitosa “ayuda” consistente en un kilo de frijol y arroz, papel de baño y jabón, envueltos en una bolsa de plástico en la que resaltaba una calcomanía con la imagen del representante popular y los colores partidistas, para que no olviden retribuir “el favor” en las urnas los próximos comicios electorales, olvidándose de su compromiso social de bienestar.

Otros, ni siquiera se han arado donde los esperan.

Asimismo, algunos presidentes municipales arribaban con camionetas de lujo a colonias marginadas para llevar fruta y verdura (dos piezas por persona), sin importar que la gente que los favoreció con el voto continúe viviendo bajo situaciones precarias a casi dos años de su administración, sin servicios, ni pavimentación, además de tener que soportar la inseguridad a cualquier hora del día, ahora la pandemia que los ha dejado con una economía más crítica.

Por su parte, los esfuerzos del Presidente de la República por sanar el dolor del pueblo provocado por esta pandemia mundial, activo de su aturdimiento a la que podría ser la candidata a la gubernatura de Oaxaca, la  senadora morenita Susana Harp Iturribarría, para encomendarle la misión de ser la delegada de salud con el objetivo de aliviar las necesidades dejadas por el Covid-19 en Oaxaca, sin embargo, desde la comodidad de su residencia al norte de la ciudad, publica en su red social paisajes y felicitaciones a las autoridades, mismas que han sido omisas en el tema de salud, quienes desde el “home office” buscan reducir los casos de contagios, pero no buscan acciones para evitar que la crisis económica golpee más fuerte a los ciudadanos.

Muchos políticos quieren gestionar la administración pública a través de sus cuentas personales en redes sociales, cuando parece que no se dan cuenta que en Oaxaca no existe el internet en las comunidades, además de que la mayoría de los ciudadanos no tienen acceso ni mucho menos cuentan con dispositivos móviles.

Oaxaca con 570 municipios en su mayoría de extrema pobreza y de difícil acceso, continuará en su rezago por muchos años más, ya que el golpe económico del Covid19 lo dejó en la lona, como en su momento lo hizo el movimiento social-magisterial del año 2006.

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