Acciones de periodistas contra la otra epidemia

Miradas de reportero

Por Rogelio Hernández López

Difícilmente puede evitarse que se socialice el miedo por el nuevo virus. Muchos medios y periodistas profesionales han actuado con responsabilidad frente al fenómeno del coronavirus, no obstante, algunos medios de prensa y periodistas a veces patinan al reproducir informaciones sin verificar y estimulan el pánico.

Pero hay otros, no pocos, que desde enero divulgan noticias falsas, interpretaciones emponzoñadas de ignorancia y por reproducir dichos de ideáticos o politiqueros, en una cuantía tal que se le llama la otra epidemia, infodemia, desinfodemia.

Para contrarrestar esa mala práctica profesional en el periodismo, comenzaron a multiplicarse las alertas por la infodemia desde la Organización Mundial de la Salud y similares nacionales, por asociaciones de periodistas de diversos países, por agrupamientos de científicos comunicadores.

Lo alentador entre pares es que ya se notan medios y periodistas con estándares éticos más altos que combaten esa otra epidemia. Dos ejemplos son Ultima Hora de España que dedicó una sesión contra “Los bulos” y Animal Político de México que abrió un espacio de verificación especial.

Las falsedades

La declaratoria de Pandemia de la Organización Mundial de la Salud y sus recomendaciones para evitar muertes debieran zarandear también esas prácticas facilonas de periodistas profesionales, pero en especial de los improvisados en las redes socio digitales que expanden deliberadamente noticias falsas, así como sesgos estridentes de informaciones aleatorias, como actúan los sedicentes “influencer” y no pocos colegas urgidos de hacerse notar en sus sitios web.

Desde inicios de febrero, desde Argentina lo advirtió Guadalupe Nogués, Bióloga molecular y divulgadora científica en colaboración especial con el sitio web EGLC: “¿Qué es la desinfodemia? …se demostró que las noticias falsas llegan más rápido y más lejos que las verdaderas, posiblemente debido a que son muy atractivas y por eso las compartimos más.”

Guadalupe Nogués, enumeró las principales noticias falsas o sesgadas que desde entonces circulaban profusamente en las redes sociales:

“Circulan mitos acerca de cómo prevenir esta enfermedad o cómo curarla, ideas conspirativas sobre el origen del virus, hipótesis dudosas o insostenibles que se hacen pasar como si fueran certezas…

· “hay vacuna, pero la ocultan y se la quedan para ellos”,

· “el virus fue creado en un laboratorio y se escapó (o fue liberado adrede)”,

· “esto fue predicho por… (inserte libro sagrado, astrólogo famoso de turno, o influencer)”,

· “es un plan de… (inserte supuesto individuo o grupo de poder que actúa en las sombras y sólo unos pocos iluminados lo saben) para eliminar a la mayor parte de la población mundial”,

· “es un plan de… (inserte la misma gente) para beneficiarse vendiéndonos medicamentos caros”,

· “esto se puede prevenir/curar con cosas ‘naturales’ (típicamente ajo o alguna hierba)”.

Sobre los efectos, el Reporte más reciente de la Comisión especial de la Universidad Nacional Autónoma de México para la investigación del COVID-19 acusa: “… es importante tener cuidado con el pánico, más contagioso que el virus mismo, y la información chatarra, pues ésta puede generar más daño que la propia enfermedad.”

En México

Desde febrero la Secretaría de Salud puso un espacio digital en la cuenta web del gobierno federal donde incluyó un apartado de mitos y realidades sobre el coronavirus. Pero fue insuficiente para evitar la propagación de esas y otras noticias falsas. Los días 12 y 13 de marzo tuvieron que presentar en vivo en el espacio de las conferencias matutinas de la Presidencia de la República a las decenas de funcionarios de salud que están coordinándose desde enero y dar informaciones más completas.

Allí el subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell Ramírez –según la versión estenográfica–, explicó que durante los últimos dos días hubo un incremento en la cantidad de rumores y desinformación con respecto a la llegada del Covid-19 a México, entre ellos, denunció la difusión de dos oficios apócrifos de los gobiernos de Aguascalientes y de Quintana Roo, en donde se llamaba al cierre de escuelas y a la cancelación de la Feria de San Marcos y añadió que se había saturado la línea de emergencia para el coronavirus porque se difundió que personal de salud visitaba domicilios para realizar pruebas de detección.

Igual en el espacio de verificación de noticias falsas, también recientes, del medio digital mexicano, Animal Político se pueden ver desmentidos a que la “cocaína combate el coronavirus…que una persona haya muerto en México… de que el Covid19 ya existía y así. Lo alentador es que es un medio de periodistas que se esfuerza por atajar al mal periodismo. El espacio se puede ver en:

El Sabueso: Noticias y verificaciones sobre el Coronavirus

Sobre las fuentes que desinforman y que los periodistas difunden Ana Cristina Ruelas, directora para México y América Latina de Artículo 19 recomienda:

“En principio hay que tomar en cuenta que una fuente de desinformación, de las más dañinas, puede venir de personas con ´credenciales médicas´ que tienen la intención de alimentar la paranoia sin contar con fundamento alguno. Otra forma viene de aquellos que buscan sacar algún beneficio económico de la contingencia, a través de la venta de servicios, curas falsas, libros y cualquier otro producto. También, en un contexto polarizado como el nuestro (se refiere a México), están aquellos

oportunistas políticos que utilizan la contingencia como una forma para destruir a sus adversarios o, en este caso, al partido en el poder.”

Qué y cómo informar

A buena parte de reporteros mexicanos profesionales, sobre todo jóvenes y demás periodistas (editores, correctores, columnistas y demás) no hay que restregarles la lista de códigos de ética periodística, acaso pedirles que sosieguen sus naturales angustias y recuerden difundir sólo información proveniente de fuentes confiables y verificarla, por ejemplo, de instituciones especializadas de salud, de científicos especializados y de voceros institucionales en economía y finanzas.

Lo menos que podemos hacer es consultar diariamente los comunicados técnicos diarios de la Subsecretaría de Prevención en salud: https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/541491/Comunicado_Tecnico_Diario_COVID-19_2020.03.14.pdf

Contra la arrogancia en buena parte de periodistas mexicanos, en los talleres de actualización profesional les machacamos un axioma para que lo asuman como pauta ética que abone a su credibilidad:

— “Quienes reporteamos para informar tenemos que ser sinceros y aceptar que sabemos muy poco de todo; pero sí es deber nuestro saber quién si sabe (por conocimientos sólidos y/o experiencia), para acudir a ellos cuando sean fuentes confiables.”

La honestidad en el periodismo, repetimos lo escrito por Ryszard Kapuscinski: es un valor ético que lo hace más profesional y que debiéramos reivindicar en contingencias como la que se registraba hasta el domingo 15 de marzo en 142 mil 539 habitantes de 134 países. Y, tomar de ejemplo lo que hacen Ultima Hora en España, y Animal Político en México porque, como sabemos, el mejor antídoto contra el mal periodismo está en el periodismo profesional.

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