El voto como llamado de atención en Oaxaca de Juárez

Julisa Sánchez / #ReporteTucán
Luego de haber sostenido que la capital oaxaqueña contaba con un amplio respaldo al trabajo de su administración, en coordinación con el Gobierno del Estado, el presidente municipal de Oaxaca de Juárez, Raymundo Chagoya, reconoció públicamente la mañana de este lunes su responsabilidad ante los resultados adversos reflejados en la jornada de #RevocaciónDeMandato del gobernador Salomón Jara Cruz.
El mensaje de las urnas fue claro: en Oaxaca de Juárez, la ciudadanía expresó su descontento tanto con la administración estatal como con la municipal. Un golpe directo a las percepciones oficiales y a los discursos optimistas que, hasta antes del proceso, sostenían que la capital respaldaba el rumbo de los gobiernos morenistas y de la llamada “Cuarta Transformación”.
“El edil reconoció que es su responsabilidad y que ya no se dejará llevar por el canto de las sirenas”, una declaración que marca un parteaguas político, pero que ahora exige algo más que palabras: resultados inmediatos, principalmente en materia de seguridad pública y obra, dos de los rubros más sensibles y cuestionados por la sociedad capitalina.
Raymundo Chagoya aún cuenta con dos años de administración para corregir el rumbo. Sin embargo, el tiempo político no es ilimitado y la paciencia ciudadana se agota con rapidez. La capital vive hoy una etapa de convulsión social, visible en la percepción de inseguridad, el abandono de colonias y la falta de obras de impacto.
• Errores internos y desconexión social
Más allá del discurso, el gobierno municipal enfrenta problemas internos que no pueden seguir siendo ignorados. La falta de diálogo real con sectores sociales inconformes, oficinas cerradas al ciudadano, maltrato al personal de confianza, ausencia de comunicación efectiva y la escasa participación en los llamados “diálogos vecinales” son señales de una administración desconectada de la realidad.
A ello se suma el aislamiento de los regidores, los recortes salariales y la exclusión en la toma de decisiones, factores que también pasaron factura en la jornada electoral, cuando amplios sectores políticos y sociales decidieron dar la espalda.
Maquillar informes, simular cercanía y sostener discursos triunfalistas ya no es opción. La ciudadanía lo dejó claro en las urnas.
• Reconocer errores, el primer paso
Reconocer fallas puede ser un buen augurio si viene acompañado de acciones concretas. De lo contrario, el reconocimiento se convertirá en una anécdota más en el camino hacia un futuro incierto para la ciudad más hermosa del mundo.
El tiempo podrá, o no, alcanzar para cumplir proyectos, pero hoy el mensaje ciudadano es contundente: hay hartazgo.
Mientras tanto, otros municipios conurbados guardan silencio, al igual que diputados locales que también enfrentaron el rechazo ciudadano en sus comunidades durante este ejercicio democrático.
Oaxaca habló. Ahora corresponde a sus autoridades demostrar si entendieron el mensaje… o si prefieren ignorarlo.

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