La incompetencia reflejada en el “Mundialito Primavera”

Lo que fue anunciado como una celebración deportiva para niñas, niños y jóvenes de Oaxaca terminó marcado por la polémica, las protestas y los cuestionamientos hacia la organización del “Mundialito Primavera Oaxaqueña 2026”, realizado los días 6 y 7 de junio por el Instituto del Deporte de Oaxaca (Indeporte), bajo la dirección de Arturo de Jesús Chávez Ramírez.
Desde la publicación de la convocatoria, entrenadores, padres de familia y representantes de equipos señalaron inconsistencias y falta de claridad en los criterios de participación, situación que generó incertidumbre entre quienes buscaban integrarse al millonario torneo.
Asimismo, hubo señalamientos sobre la limitada apertura y discusión del proceso, lo que dejó dudas sobre la inclusión de algunos equipos interesados.
Sin embargo, la mayor controversia se presentó durante la fase final del certamen. Diversas protestas surgieron tras la presentación de inconformidades relacionadas con la elegibilidad de jugadores y la aplicación del reglamento. Padres de familia acusaron una atención tardía y falta de sensibilidad por parte de los organizadores para resolver los conflictos, situación que terminó afectando directamente el desarrollo de la competencia.
Uno de los momentos más criticados ocurrió el día domingo, cuando una final programada para las 18:00 horas fue retrasada debido a las disputas y reclamos que permanecían sin solución. El encuentro finalizó cerca de la medianoche, dejando en una prolongada espera a jugadores, familiares y aficionados que permanecieron en las instalaciones a la expectativa de una resolución definitiva.
Para muchos de los asistentes, los principales perjudicados fueron los propios deportistas, quienes tuvieron que esperar durante gran parte de la noche para conocer el desenlace de una competencia que debía privilegiar la formación, la convivencia y el juego limpio.
A la polémica deportiva se sumó la difusión de documentos emitidos por el Comité de Honor y Justicia del torneo. En dichos resolutivos se observan errores de redacción, sintaxis y forma que generaron cuestionamientos sobre el profesionalismo con el que se condujo el proceso de revisión y resolución de protestas. La situación cobró mayor relevancia debido a que estos documentos fueron determinantes para definir el rumbo de la competencia y la permanencia de algunos equipos.
Las críticas aumentaron luego de que el propio director del Indeporte, Arturo de Jesús Chávez Ramírez, reconociera públicamente deficiencias dentro de su equipo de trabajo al señalar que “mi gente es incompetente”, una declaración que para entrenadores, padres de familia y asistentes terminó reflejándose en la organización general del torneo, la atención de las inconformidades y la emisión de resoluciones que marcaron el desenlace del evento.
En ese sentido, el “Mundialito Primavera Oaxaqueña 2026” dejó abiertas interrogantes sobre la planeación, transparencia y capacidad operativa de quienes estuvieron a cargo del certamen. Lo que debía ser una fiesta del deporte concluyó entre reclamos, decisiones controvertidas y una percepción de falta de profesionalismo que terminó por opacar el esfuerzo de los jugadores y el espíritu de competencia que se buscaba promover.
Todo ello ocurrió ante la mirada de autoridades estatales, incluido el gobernador Salomón Jara Cruz, por lo que padres de familia, entrenadores y participantes afectados solicitaron que en futuros eventos deportivos se fortalezca la logística, la planeación y la revisión de reglamentos, así como los mecanismos para atender y resolver protestas de manera oportuna, con el fin de evitar que situaciones similares vuelvan a afectar a los deportistas oaxaqueños.

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