• Espectaculares, volantes, perifoneo y actos públicos marcan el inicio de una disputa política en la que la ciudadanía espera propuestas, resultados y compromiso social.
Julisa Sánchez / Tucán
A medida que se acercan las elecciones de 2027, las aspiraciones por gobernar la capital oaxaqueña comienzan a ganar terreno en el espacio público.
Espectaculares en las inmediaciones del Cerro del Fortín, publicidad en camiones, distribución de volantes, perifoneo y presencia en actos públicos forman parte de las estrategias con las que distintos actores políticos buscan posicionarse ante la ciudadanía.
Aunque el proceso electoral todavía está por delante, el movimiento político comienza a tomar fuerza. Algunos aspirantes buscan respaldar sus intenciones en la trayectoria, la experiencia y los resultados de su paso por la administración pública; otros parecen apostar por el reconocimiento de sus apellidos, las relaciones políticas o la permanencia de grupos que buscan conservar espacios de poder.
Sin embargo, la sucesión municipal no debería reducirse a una competencia de imagen, publicidad o popularidad. La capital de Oaxaca enfrenta necesidades: mejorar los servicios públicos, atender las colonias y agencias municipales, fortalecer la seguridad, recuperar los espacios públicos, garantizar oportunidades para los sectores más vulnerables, pero sobre todo transparencia.
En este escenario, la ciudadanía tiene el reto de evaluar a quiénes cuentan con propuestas viables, capacidad de gestión y una verdadera disposición para atender los problemas cotidianos de la población.
Por ello, Oaxaca de Juárez necesita un gobierno con sentido social, capaz de acercar los programas y apoyos a quienes más los necesitan, impulsar políticas de justicia social y construir proyectos de la mano de la gente. Un gobierno que no limite su presencia a las temporadas electorales, sino que mantenga las puertas abiertas y recorra de manera permanente barrios, colonias y agencias municipales.
La experiencia y trayectoria política puede ser un elemento importante, pero no sustituye la sensibilidad social ni el compromiso con la comunidad. Del mismo modo, los apellidos y las relaciones no garantizan por sí solos una administración eficiente ni respuestas a las demandas ciudadanas.
Se acerca el año electorero y la disputa por la presidencia municipal ya comienza a hacerse visible. Ahora corresponde a quienes aspiran a gobernar demostrar que su interés por Oaxaca de Juárez estar dispuestos a convertir sus proyectos políticos en resultados concretos para la sociedad.









