#TeBuscamosCecilia

Era una niña que daba sus primeros pasos cuando la conocí, había llegado al Albergue de los Loxicha junto con su familia empujada, qué casualidad, por la violencia institucional personalizada en la Región de los Loxicha por agentes judiciales.

Como en todo el país, en la Región de los Loxicha el Crimen Organizado ha estado integrado por militares, policías federales, cuerpos policíacos estatales, caciques, paramilitares y narcotraficantes; la ancestral pobreza, el abandono y el olvido cierran la pinza represora.

A las muertes por desnutrición y enfermedades curables se han sumado cientos de ejecuciones extrajudiciales, desaparición forzada de personas, persecución, cárcel, tortura, tratos crueles inhumanos y degradantes, el desplazamiento forzado de la población y el exilio.

A partir de 1996, con la represión diodorista contra los indígenas zapotecos de los Loxicha, al viejo exilio y migración por razones económicas se sumó el exilio político después de largos años de prisión política o de persecución por fuerzas del estado o paramilitares.

No hay que olvidar que los grupos paramilitares y/o narco paramilitares, han crecido auspiciados y cobijados por el estado para contener la contra insurgencia social, es un claro esquema de control social para beneficiar a las grandes empresas capitalistas que colonizan todo.

Tampoco hay que olvidar que el estado le apuesta al analfabetismo, la ignorancia y la pobreza para profundizar la brecha de la injusticia y la explotación diciendo que hay paz donde nosotros miramos balas y a los hijos del pueblo caer artera, cobarde e impunemente asesinados.

Así, 14 años han pasado desde la desaparición forzada de las indígenas triquis Virginia y Daniela Ortiz Ramírez sin que sepamos de su paradero y sin poder evitar que la furia paramilitar siga asesinando indígenas y campesinos triquis en aquella geografía de nuestra patria.

En el norte del país apenas se encontraba asesinado al activista yaqui Tomás Rojo Valencia cuando en el sur, con el indeleble sello del Crimen Organizado, era ejecutado de manera extrajudicial el defensor de Derechos Humanos Simón Pedro Pérez López, ante la mirada atónita de su hijo.

Como desde hace 500 años, otra vez el desplazamiento forzado de la población buscando refugio para sus vidas, pidiendo justicia para las víctimas. Mientras, desde las altas esferas del poder a las víctimas se les revictimiza, a través de los medios ordinarios de control.

Así, cuando decimos “TE BUSCAMOS CECILIA”, también queremos decir te buscamos JUSTICIA. En un país que ha sobrepasado la colombianización en su territorio y en el que la mexicanización de la violencia se vuelve insoportable para las capas más sensibles del pueblo.

Nombramos a los millares de cecilias desaparecidas de los hogares mexicanos que las buscan y esperan. Mientras, agradecemos el retorno de nuestra niña de sonrisa tímida con sus dos pequeñas hijas. Hijas que han ocupado el lugar de las muñecas que su niñez no miró.

La Fiscalía General del Estado de Oaxaca, el Gobierno de Oaxaca, el Gobierno de México sigue teniendo una gran deuda pendiente: se necesita resolver a profundidad la sistemática violación de Derechos Humanos de los indígenas Loxicha, casos particulares como el de Cecilia, sin revictimizar.

Exigimos justicia, educación, salud, paz, tierra y libertad para el pueblo de México. Pero eso no es todo:

¡Falta Víctor Yodo!

Desde un lugar del exilio,

Juan Sosa Maldonado

Defensor de Derechos Humanos

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